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Los efectos del alcohol sobre el organismo humano se conocen bien. El alcohol produce una depresión no selectiva del sistema nervioso central, deteriorando la función psicomotora, la percepción sensorial (vista y oído), modifica el comportamiento de la persona, etc.
En general, los efectos del alcohol son directamente proporcionales a su concentración en sangre: a mayor concentración mayor deterioro.
Situación actual
Hay una creciente cifra de accidentes fatales a causa del consumo de alcohol. El 40% de los accidentes graves se deben a la ingesta excesiva de alcohol. Además de los costos humanos, estas conductas conllevan otro tipo de costos tales como sociales y económicos.
Si la gente cree que no habrá controles de espirometría, toma más alcohol.
La noche del 24 de agosto de 2010 no registró accidentes graves en Montevideo, según informó la Jefatura de Policía. Según la división de Tránsito, de 600 espirometrías sólo 38 casos, el 6% dio positivo. Sin embargo, los fines de semana, cuando la cantidad de gente que sale es menor, los positivos son el 13%. “La gente toma porque cree que no va a haber controles”, dijo el director de Tránsito de la IMM, Hugo Bosca.
Bosca explicó que durante el año se hacen 200 espirometrías por noche en un fin de semana. Los días en los que hay controles son viernes, sábado y domingo, y los lugares elegidos son zonas cercanas a locales bailables o zonas donde Tránsito evalúa que puede haber ingesta de alcohol. “El operativo va de acuerdo a la movilidad de la gente”, sostuvo.
Normalmente un 13% de los casos da positivo. “Lo que se hace es detener el vehículo, y si da positivo se retira la libreta, se multa por haber ingerido alcohol y se busca que alguien responsable, que no haya bebido alcohol se lleve el auto. Y si no, se hace una guinchado que no se cobra y la persona puede ir a buscarlo al otro día”, explicó Bosca.
“El control es imprescindible en todos los días del año, para zonas urbanas y que incluyen la ruta. Esto muestra que hay que invertir en prevención y la mejor manera de hacerlo es educar, pero con fiscalización”, señaló.
En Uruguay mueren 16 personas cada 100.000 habitantes por siniestros en el tránsito. La mitad son montevideanos.
La peligrosidad de un conductor de producir siniestros se duplica con tasas de alcoholemia de 5 decigramos de alcohol por litro de sangre, se multiplica por 9.5 con tasas de de 8 decigramos de alcohol por litro de sangre, mientras que con tasas de 15 decigramos de alcohol por litro de sangre el riesgo es 35 veces superior respecto a conductores sobrios.
DATOS A TENER EN CUENTA EN EL CONSUMO DE Alcohol: en Uruguay anualmente se consumen: 3:400.000 litros de whisky, 100:000.000 litros de vino y 60:000.000 de cerveza (esto para una población de habitantes de 3:200.000).
Cada día mueren prematuramente en accidentes viales unos 1000 jóvenes alrededor del mundo.
La principal causa de muerte de jóvenes entre 15 y 19 años a nivel mundial son los accidentes de tránsito (y nuestro país no escapa a esta realidad).
Entre los jóvenes que manejan el riesgo de accidentes se debe a: beber alcohol, manejar demasiado rápido o inexperiencia de condiciones complejas de tránsito.
El mayor impacto en los accidentes de tránsito con referencia al alcohol, proviene del consumo ocasional de alto riesgo, de quienes suelen beber poco o moderadamente.
Incluso unos pocos tragos, pueden cambiar el comportamiento, disminuir las destrezas motrices y reducir la capacidad de pensar con claridad. Además pueden alterar la concentración y la capacidad de discernimiento.
Y no estamos hablando de "alcoholismo", sino simplemente de un consumo social, en una reunión, cumpleaños, etc.
¿Cuándo podemos considerar que alguien es alcohólico?
Si un hombre consume por semana: 15 o más tragos, o las mujeres 12 o más tragos o cualquiera que consuma 5 o más tragos por ocasión, al menos una vez por semana. (Todos estos están en riesgo de desarrollar alcoholismo (un trago se define como una botella de cerveza, un vaso de vino o un trago de licor)
Alcoholemia
La alcoholemia es la cantidad de alcohol que hay en la sangre después de consumir alguna bebida alcohólica.
Es proporcional a la cantidad ingerida y a la mayor o menor concentración en alcohol de la bebida que se toma.
Todas las alcoholemias son aproximadas ya que dependen de diferentes variables como ser: peso, sexo, tolerancia, cantidad ingerida en gramos de alcohol (muchas veces difícil de determinar), ingesta de medicamentos entre otros.
Son necesarias varias horas para que el nivel de alcoholemia, después de beber, sea cero.
Así por ejemplo 1 litro de vino tarda en eliminarse unas 5 horas, y 4 copas de licor unas 8 horas.
De ahí, que el que ha bebido debe saber esperar unas horas antes de tomar el volante para conducir o iniciar una actividad que exija concentración. Además, puede dar positivo, incluso después de varias horas del consumo, en los controles de alcohol efectuados por los agentes de tráfico.
La cifra de alcoholemia legalmente permitida en Uruguay para conducir vehículos es 0.3 gramos por litro de sangre, excepto en los casos de conductores profesionales (camioneros, conductores de Ómnibus, taxistas, etc.), en que la única cifra permitida es de 0,0.
Ley 18.191
Art. 45.- Todo conductor estará inhabilitado para conducir vehículos de cualquier tipo que se desplacen por la vía pública, cuando la concentración de alcohol, al momento de conducir el vehículo, sea superior a la permitida.
El Poder Ejecutivo reducirá en forma gradual y en un período no mayor de tres años, la concentración de alcohol en sangre permitida del 0,8 gramos (ocho decigramos) actual a 0,3 gramos (tres decigramos) de alcohol por litro de sangre o su equivalente en términos de.
Art. 47.- Los conductores de vehículos destinados al transporte de pasajeros, en cualquier modalidad, incluidos los vehículos de transporte de escolares, los de taxímetros, remises y ambulancias, y de vehículos destinados al transporte de carga aptos para una carga útil de más de 3.500 kilogramos, así como los que transporten mercancías peligrosas, incurrirán en infracción si presentan alcohol en sangre.
Para comprender mejor esto, trataremos de explicar la forma en el que el alcohol es metabolizado por nuestro organismo. Una vez ingerido el vino, el alcohol es absorbido rápidamente en el aparato digestivo, especialmente en los primeros tramos del intestino delgado, diluyéndose en el torrente sanguíneo. Si en el aparato digestivo hay alimentos, la absorción será más lenta. Una vez absorbido se distribuirá regularmente en la totalidad del agua corporal.
La concentración de esta dilución dependerá principalmente de la cantidad de alcohol ingerido, de la velocidad de la ingesta y de la masa corporal de la persona. Veremos más adelante que son muchas las variables que afectan la concentración de alcohol y que no es fácilmente predecible a partir de la cantidad y tipo de bebida ingerida.
El test de alcoholemia que realizan los inspectores con un alcoholímetro, al que llamamos espirometría, mide la concentración de alcohol en el aire espirado, que es siempre proporcional a la concentración de alcohol en la sangre.
La espirometría propiamente dicha, consta de una serie de pruebas respiratorias sencillas, bajo circunstancias controladas, que miden la magnitud absoluta de las capacidades y volúmenes pulmonares y la rapidez con que estos pueden ser movilizados (flujos aéreos).
Tanto la medida realizada mediante el aliento como la medida mediante un análisis de sangre, expresan como resultado una concentración de alcohol en sangre.
La medida realizada con un espirómetro es una medida indirecta que se basa en la relación proporcional existente entre la cantidad de alcohol existente en el aire más profundo del pulmón y la existente en el torrente sanguíneo. Esta relación es de 2100 a 1.
A diferencia de otras sustancias, como por ejemplo, las grasas, el alcohol no puede ser almacenado en el organismo, por lo que ha de ser eliminado de forma inmediata. Nuestro cuerpo dispone de diversas vas para ello. Aprox. el 10% del alcohol se eliminará en los pulmones, a través del aire espirado, a través de la piel (en forma de sudor) y mediante la orina. El resto del alcohol, alrededor del 90% se eliminará a través del hígado por vía bioquímica.
Se conocen varias vías de eliminación bioquímica del alcohol:
1. Cuando hay pequeñas cantidades del alcohol en sangre, existe una enzima llamada alcohol deshidrogenasa (ADH), que normalmente se encuentra en todos los mamíferos, que degrada el alcohol según la siguiente reacción química: Etanol + Oxigeno = Anhídrido carbónico + Agua
Esta reacción es exotérmica, es decir, que desprende 7 calorías por gramo de alcohol metabolizado. Se estima que sólo el 15% de las necesidades energéticas del individuo pueden utilizables por esta vía.
La capacidad de degradación por esta ruta, es constante para cada persona, y se denomina COEFICIENTE DE ETIL-OXIDACION (C.E.O), y se estima en 100 mg de alcohol, por kg (peso del individuo)) y hora:
CEO: 100 miligramos/Kg/hora
2. Puede ocurrir, que la ingesta de alcohol, sea superior a la capacidad de degradación de la vía anterior. Entonces el organismo dispone de otra ruta metabólica para eliminar el exceso de alcohol. Se denomina X.O.C. o ruta de la Xantina-Oxidasa-Catalasa, que es infinitamente más compleja que la anterior, que no vamos a describir aquí, y que tiene muchos más efectos tóxicos para el organismo. A modo de resumen diremos que esta ruta metabólica consume proteínas, por ello podría explicarse la delgadez o poca masa muscular de las personas que consumen bebidas alcohólicas en exceso.
3. Además existe una tercera vía, para cuando la ingesta de alcohol es realmente excesiva. Esta otra ruta se le conoce como M.E.O.S o sistema microsomial enzimático de oxidación, que tiene una elevada toxicidad para el organismo. Incluso hay bibliografía que implican a esta vía en los fenómenos de dependencia del alcohol. Aparte de lo expuesto, tanto esta va como la anterior consumen grandes cantidades de oxigeno.
El tiempo de actividad del alcohol
La concentración de alcohol en la sangre varía según lo mucho o poco que se coma antes o mientras éste se ingiere. El peso del cuerpo también tiene importancia y también influye el tiempo que dura la ingestión.
El cuerpo se libera del alcohol sólo mediante la oxidación de éste, y la oxidación no se puede apresurar. Este proceso se realiza a un ritmo constante, que no se acelera con remedios caseros como café, una ducha fría o ejercicios físicos. Con éstos, lo único que logrará, será convertir a un borracho adormecido en uno despierto.
Se calcula, que en una persona sana de 70 kilos la presencia de alcohol disminuye a razón de 0,10 gr/litro cada hora después de haber dejado de beber.
Pero tenga presente que ésta es una cifra promedio, que no necesariamente debe aplicarse a una u otro persona.
Sólo el tiempo permite recuperar la sobriedad. Por ejemplo, después de una fiesta en la que una persona ha ingerido 250 cc. de bebidas alcohólicas de 30 o más grados, deberán transcurrir entre 12 y 15 horas antes que el cuerpo está completamente limpio de alcohol. Así, si la fiesta comenzó a las 9 de la noche, con toda seguridad todavía habrá presencia de alcohol en el organismo de esa persona a las 8 de la mañana del día siguiente. El único consejo frente a tal situación es: No utilice su vehículo al día siguiente, o deje de beber alcohol.
El control o test de alcoholemia (BAC) mide la concentración de alcohol en sangre. Se obtiene por medio de un porcentaje de la masa, la masa por el volumen o una combinación. Por ejemplo, un nivel de 0,2 % de alcohol en sangre significa 0,02 gr de alcohol por cada 100 ml de sangre.
Al medirse por el alcohol detectado en el aire espirado, la unidad utilizada es la de kilogramos por litro de aire, que en la práctica usual se convierte de forma convencional en gramos por litro de sangre, multiplicando por el coeficiente 2, aunque este test es menos preciso ya que la toma de medicamentos por inhalador o el uso de algunos enjuagues bucales con etanol pueden dar lugar a mediciones muy superiores a las reales.
Si nos bebemos un 'chupito', que representa una cantidad pequeña de líquido de unos 40 grados, estaremos tomando la misma cantidad de alcohol que con un vaso de cerveza de unos 5 grados, porque en el 'chupito' el alcohol está mucho más concentrado, por eso es mejor hablar de Unidad de Bebida (UB) o Unidades de Bebida Estandar (U.B.E.).
Una U.B. (Unidad de bebida) equivale aprox. a 8/10 gramos de alcohol puro. El contenidode alcohol en gramos de una bebida se calcula con la siguiente formula:
Gramos de alcohol = (bebida en (ml. ó cc.) x número de grados x 0.8) dividido entre 100
Generalmente el límite diario de tolerancia se sitúa en una cantidad equivalente a un gramo de alcohol por kilo de peso. 70 Kg. de peso = 70 gramos de alcohol diario. Sin embargo, esta cantidad nunca debería alcanzarse más que de forma excepcional, situándose el consumo considerado como saludable o moderado en un máximo de 40 gramos por día.
Vaso de cerveza/sidra = 1 UB
Copa de vino/champagne = 1 UB
Copa coñac/brandy = 2 UB
Whisky/Vodka/combinado = 2 UB
Vermut/jerez = 1 UB
¿Cómo calcular el grado de alcoholemia?
Hay fórmulas para calcular el grado de alcoholemia en un hombre y una mujer. Primero hay que calcular los gramos de alcohol puro que contendrá una consumición cualquiera. Aquí tienes las claves:
Para calcular mejor la cantidad de alcohol que una persona estará tomando se han creado las U.B.E.'S que son unidades de bebida estándar y que equivalen a 10 gramos de alcohol. Por ejemplo:
1 U.B.E. (10 gr.) = una copa de vino o champagne, un vaso de cerveza, un 'chupito' o un vaso de sidra.
2 U.B.E.'S (20 gr) = una copa de coñac o un licor, una jarra grande (unos 500 ml) de cerveza, un whisky o un 'cubata'.
Se considera un consumo de riesgo en adultos sanos que no van a conducir superar las 2 U.B.E.'S DIARIAS en el caso de las mujeres, y para los hombres superar las 4 U.B.E.'S DIARIAS.
Un vaso de vino diario en especial el tinto, es bueno para la salud, pero no hay que abusarse.
Como todos sabemos acá, como en otros países, exigen controles sobre alcoholemia, para poder conducir.
Esto hace que uno tenga que controlarse a la hora de tomar alcohol, vino u otra cosa.
Los Peligros de Tomar Bebidas Alcohólicas y Conducir
Si bebe alcohol, aunque sea un poco, tiene mayores probabilidades de verse involucrado en un accidente que si no bebiera nada en absoluto. Nadie puede beber alcohol y conducir de forma segura al mismo tiempo, aun cuando usted sea un conductor con experiencia.
Los conductores jóvenes son los más afectados por el alcohol porque sus cuerpos todavía están en el proceso de crecimiento, y sus hígados no se han desarrollado hasta el punto en el que puedan procesar eficientemente el alcohol que se halla en sus torrentes sanguíneos.
Como el acto de conducir después de tomar bebidas alcohólicas es tan peligroso, en algunos países las penas que se aplican son muy severas. Las personas que conducen después de haber tomado alcohol se arriesgan a que se le apliquen multas severas, tasas de seguro más altas, pérdida de la licencia e incluso el ser sentenciadas a la cárcel. Una condena podría quedar en su expediente de conducir por conducir bajo la influencia del alcohol o drogas.
Los efectos del alcohol pueden agruparse en tres grandes grupos:
Efectos sobre la función psicomotora y sobre las capacidades del conductor.
El alcohol reduce todas las habilidades que son importantes y necesarias para conducir de forma segura, tales como el buen juicio, el tiempo de reacción, la visión y la concentración. El alcohol es absorbido por la pared del estómago y luego pasa directamente al torrente sanguíneo. El alcohol llega al cerebro pocos minutos después de haber sido ingeridas y afecta las zonas de su cerebro que controlan el juicio y las habilidades físicas. Esta es una de las razones por las cuales el tomar alcohol es tan peligroso; afecta su buen juicio. El juicio de una persona es lo que primero se afecta después de tomar una bebida alcohólica. El buen juicio es importante al conducir, pero en este caso el juicio le ayuda a saber cuándo debe dejar de tomar. El alcohol imposibilita la aplicación del buen juicio.
Usted no sabe cuánto es tomar demasiado hasta que ya es demasiado tarde. Esto se parece a las quemaduras provocadas por el sol, cuando las siente ya es demasiado tarde.
Está perfectamente demostrado que el alcohol deteriora marcadamente la función psicomotora y la capacidad para conducir con seguridad. Quizás uno de los efectos más importantes, es que el alcohol aumenta el tiempo de reacción, es decir, aumenta el tiempo que tarda la persona, después de percibir plenamente las sensaciones y/o recibir información, en decidir qué debe hacer y cuándo actuar. Asimismo, el alcohol produce importantes efectos sobre la coordinación bimanual, deteriorándola, y sobre la atención y la resistencia a la monotonía. En relación con este último aspecto, la atención es un factor decisivo, ya se trate de atención concentrada (referida a un solo objeto), o difusa (que se distribuye simultáneamente en rapidísima sucesión entre numerosos objetos). Además, se altera la capacidad para juzgar la velocidad, la distancia y la situación relativa del vehículo, así como la capacidad para seguir una trayectoria o hacer frente a una situación inesperada. Los efectos del alcohol, al aumentar el tiempo de reacción, deteriorar la coordinación motora, el procesamiento de la información, disminuir la atención y resistencia a la monotonía, etc., disminuye marcadamente la capacidad para conducir con seguridad e incrementa el riesgo de accidente.
A medida que la cantidad de alcohol en su cuerpo aumenta, su juicio empeora y sus habilidades disminuyen. Tendrá dificultad para juzgar las distancias, la velocidad y el movimiento de otros vehículos. También tendrá problemas para controlar su propio vehículo. Si es una moto, se suma además que al disminuir sus habilidades físicas, perderá el equilibrio!
Circulando a 70Km/h (19,5 metros por segundo) en una avenida que es una velocidad permitida en muchas. No ve a tiempo el semáforo en rojo porque viene medio picadito, con la música al palo, etc.!!
El tiempo de reacción para sacar el pie del pedal del acelerador y ponerlo sobre el freno es de 1 segundo, si está medio picado 2 segundos, si usamos la matemática nos da: 39 metros antes que el auto siquiera empiece a frenar y si a eso le agrega 20 metritos más que es lo que tarda en detenerse un auto promedio a esa velocidad listo... recorrió MEDIA cuadra antes de que pueda hacer algo!!!! (ni hablar si lo que pasaba por el semáforo era una persona, tiene pocas chances de sobrevivir).
Por eso piense "El taxi es más barato que un juicio penal y el cargo de conciencia de haber matado a alguien"
Si bebe, ¡NO CONDUZCA! El mejor consejo que podemos darle es que si bebe alcohol, no conduzca. Un sólo trago de alcohol puede afectar su manera de conducir. Con dos o más tragos en la sangre usted está conduciendo deteriorado y puede ser sancionado.
A su cuerpo le toma aproximadamente una hora para eliminar el alcohol ingerido por un solo trago.
El tiempo es lo único que lo puede poner sobrio.
Hay diversas maneras de enfrentar las situaciones sociales que se presentan. Haga los arreglos necesarios para ir acompañado de dos o más personas y pónganse de acuerdo para decidir quién de ustedes no piensa beber alcohol. Se pueden alternar el uno con el otro para que cada uno del grupo llegue a ser el "conductor designado". Si es posible, use el transporte público o tome un taxi.
Efectos sobre la visión.
El alcohol produce importantes efectos sobre la visión. La acomodación y la capacidad para seguir objetos con la vista se deterioran, incluso con niveles bajos de alcohol en sangre. Bajo los efectos del alcohol el campo visual se reduce, se altera la visión periférica y se retrasa la recuperación de la vista después de la exposición al deslumbramiento.
La mayoría de las personas puede no notar reducción de la visión después de tomarse unos tragos, y eso puede ser así en lo que se refiere a la visión directa o concéntrica. Sin embargo, lo que uno mismo nunca nota, es que la visión periférica disminuye, siendo ésta la que permite mantener la orientación espacial, detectar movimientos, luminosidad, estimación de distancias y la señalización para el conductor. Lo peor es que uno no se da cuenta que no descubre las cosas, hasta que es demasiado tarde.
A mayores concentraciones de alcohol el empeoramiento de la visión es evidente, sobre todo en forma de visión doble. Los músculos de cada ojo trabajan peor juntos y los músculos del cristalino funcionan en forma deficiente, lo que dificulta enfocar la mirada.
La visión periférica, la atención y la capacidad de interpretación y decisión se ven influidas antes que la parte motriz; es decir, las funciones verdaderamente decisivas se ven afectadas antes de que uno mismo empiece a darse cuenta de lo afectado que se encuentra.
Efectos sobre el comportamiento y la conducta
El alcohol produce un efecto de sobrevaloración de la persona dando lugar a una mayor seguridad en si mismo. Esto unido al deterioro de las funciones cognitivas, de lo que a veces el conductor no es consciente, ocasiona un mayor riesgo de accidente. Por otra parte, el alcohol puede alterar la conducta-comportamiento, y bajo sus efectos no son infrecuentes las reacciones de euforia, agresividad, conductas temerarias, etc.
Los efectos del alcohol sobre las distintas funciones relacionadas con el rendimiento psicomotor y la capacidad para conducir, así como el riesgo de sufrir un accidente de tráfico, varían principalmente según la edad, forma de consumo de alcohol (habitual, esporádico), la experiencia en la conducción de vehículos e incluso según el tipo de colisión (sólo un vehículo o colisión múltiple).
A medida que aumenta la alcoholemia aumenta el riesgo de verse implicado en un accidente de tráfico. En los conductores inexpertos y en los que beben con poca frecuencia, el aumento del riesgo de accidente comienza con unos niveles mucho más bajos de alcohol en sangre, mientras que para los conductores más experimentados, y aquellos que beben de manera habitual, son necesarios niveles más elevados.
Los jóvenes, por distintas circunstancias (conductores inexpertos, consumos elevados los fines de semana, conducta desinhibida, etc.) son particularmente vulnerables. Se estima que el riesgo relativo de sufrir un accidente mortal en los conductores con niveles de alcohol en sangre de 80 mg/100 ml es máximo entre los jóvenes de 16-17 años (165 veces) y entre los de 18-19 años (70 veces).
Por otra parte, es bien conocido que el alcohol contribuye en la gravedad de las lesiones, es decir, tras un accidente de tráfico, el ocupante de un vehículo que se encuentre bajo los efectos del alcohol tiene tres veces más posibilidades de padecer lesiones mortales que quién está libre de alcohol, a igual severidad y circunstancias del accidente.
Es sobre la base de esta relación entre la alcoholemia y el riesgo de accidente de tráfico, a partir de la cual se han establecido los niveles máximos de alcohol en sangre (y otros fluidos biológicos) a los que está permitido conducir. Los conocimientos científicos actuales han contribuido a establecer que el límite sea entre 0 y 0.3 gr/litro.
La DGT española y la Fundación Alcohol y Sociedad, llevaron a cabo unas pruebas de conducción y alcohol en un circuito cerrado en las que se evaluaban diversas actitudes (reflejos, percepción de la distancia, de la velocidad y del campo visual). Diez chicos y chicas jóvenes se sometieron a estas pruebas sin ningún gramo de alcohol en la sangre y luego con diferentes cantidades de alcohol y estos fueron los resultados:
* AUMENTO %: Incremento de la posibilidad de sufrir un accidente. Estos resultados demuestran que el consumo de alcohol afecta a nuestro organismo reduciendo las reacciones de quien conduce.
No todas las personas toleran de igual modo el consumo de alcohol pero lo que está claro es que a todo el mundo le afecta el alcohol en mayor o menor medida. Existe la creencia errónea entre algunos conductores de que por su capacidad de aguante pueden conducir bajo los efectos del alcohol sin problemas, y esto es algo totalmente falso, ya que por cada incremento del nivel de alcohol en el organismo se produce un incremento paralelo de sufrir un accidente, independientemente de las condiciones del individuo.
Enumeramos algunos factores que tienen una relación directa con el grado de alcoholemia del cuerpo:
La cantidad y graduación de alcohol. No es lo mismo tomarse dos vasos de cerveza que dos copas de coñac.
El peso de la persona. Las personas más pesadas suelen tolerar mejor el alcohol, pero no es una norma matemática.
El tiempo transcurrido. Con el estómago vacío se absorbe en unos 30 minutos, mientras que con alimentos la mayor concentración se alcanza a la hora.
La alimentación. Influye tanto el tipo de alimentación como la cantidad ingerida de cada alimento.
La edad. Los menores de 25 años y los mayores de 60 son más vulnerables a los efectos que produce el alcohol.
Sexo y naturaleza de las personas. En general, los hombres suelen aguantar más que las mujeres, pero la incorporación de la mujer a la vida laboral ha equilibrado muchas costumbres, entre ellas la de tomar alcohol. De todos modos, a igual peso y cantidad de alcohol, la mujer presenta un nivel de alcoholemia más elevado que el hombre.
La fatiga, el sueño o el cansancio pueden multiplicar el riesgo de accidente si a ellos se suma el alcohol.
La combinación con drogas o medicinas puede tener efectos imprevisibles que multiplican aún más el riesgo de sufrir un accidente.
Para comenzar a entender los riesgos y como afectan diferentes grados de alcohol en sangre sobre la capacidad de conducción de vehículos, la siguiente tabla ilustra al respecto.
Otras Drogas y el Conducir
Además del alcohol, hay muchas drogas aparte del alcohol que pueden afectar la habilidad de una persona para conducir de forma segura. Estas drogas pueden tener efectos similares al alcohol, o aun peores. Esto es cierto de muchos medicamentos recetados, e incluso con muchos medicamentos de venta sin receta. Los medicamentos que se toman para aliviar el dolor de cabeza, los resfriados, la fiebre del heno u otras alergias, o los que se toman para calmar los nervios, pueden hacer que una persona se sienta soñolienta y afectar su manera de conducir. Las píldoras estimulantes, las drogas estimulantes, y las pastillas para adelgazar pueden hacer que la persona está nerviosa, mareada, incapaz de concentrarse, y también pueden afectar la visión. Otros medicamentos recetados pueden afectar los reflejos, el juicio, la visión y el estado de alerta de forma similar al alcohol.
Si usted está conduciendo, lea la etiqueta antes de tomar un medicamento para saber acerca de las advertencias sobre los posibles efectos secundarios. Si usted no está seguro de que puede tomar el medicamento y conducir de forma segura, pregúntele a su médico o a un farmacéutico sobre los efectos secundarios.
Nunca tome una bebida alcohólica mientras está tomando otras drogas. Estas drogas podrían multiplicar los efectos del alcohol o tener efectos adicionales por si mismas.
Estos efectos no sólo podrán reducir su habilidad de ser un conductor seguro pero podrán causar problemas graves de salud, hasta la muerte.
Las drogas ilegales así como algunas drogas legales, pueden afectar su habilidad para ser un conductor seguro. Por ejemplo, se han hecho estudios que han demostrado que las personas que usan marihuana cometen más errores, tienen más dificultad para adaptarse a las luces intensas y son arrestados con más frecuencia por cometer violaciones de tránsito que otros conductores.
Mecanismo de acción
El alcohol tiene un efecto bifásico sobre el cuerpo, lo cual quiere decir que sus efectos cambian con el tiempo. Inicialmente, el alcoholismo generalmente produce sensaciones de relajación y alegría, pero el consumo posterior puede llevar a tener visión borrosa y problemas de coordinación. Las membranas celulares son altamente permeables al alcohol, así que una vez que el alcohol está en el torrente sanguíneo, se puede esparcir en casi todos los tejidos del cuerpo.
Tras el consumo excesivo, puede aparecer la inconsciencia y a niveles extremos de consumo pueden llevar a un envenenamiento por alcohol y a la muerte (con una concentración en la sangre de 0.55% (aprox. 5 gr de alcohol por litro de sangre) podría matar a la mitad de los afectados por parada cardiorespiratoria tras afectación bulbar).
La muerte puede también ser causada por asfixia si el vómito, un resultado frecuente de la ingesta excesiva, obstruye la tráquea y el individuo está demasiado ebrio para responder. Una respuesta apropiada de primeros auxilios a una persona inconsciente y ebria es ponerla en posición de recuperación.
Cuando el alcohol llega a la sangre se produce una disminución de los azúcares presentes en la circulación, lo que provoca una sensación de debilidad y agotamiento físico. Lo anterior es debido a que el alcohol acelera la transformación de glucógeno (una sustancia que se encarga de almacenar el azúcar en el hígado) en glucosa y ésta se elimina de forma más rápida.
Otra acción del alcohol, es que inhibe a la vasopresina que es una hormona sintetizada por el hipotálamo y luego liberada por la neurohipófisis. Esta hormona es la responsable de mantener el balance de los líquidos en el cuerpo, ordenando al riñón que reabsorba agua de la orina. Si la función de la vasopresina falla, el riñón empieza a eliminar más agua de la que ingiere y provoca que el organismo busque el agua en otros órganos.
Esto provoca que las meninges (membranas que cubren el cerebro) pierdan agua y por tanto aparezca el dolor de cabeza. El alcohol disminuye la vitamina B1 del organismo.
Fases de la intoxicación etílica
Tras la ingesta de alcohol se producen a corto plazo una serie de efectos o síntomas, dependientes de la dosis ingerida aunque afectan otros factores individuales.
Fase de euforia y excitación. Tasa de alcoholemia: 0,5 g/L. Locuacidad, euforia, desinhibición, conducta impulsiva.
Fase hipnótica o de confusión. Tasa de alcoholemia: 2 g/L. Irritabilidad, agitación, somnolencia, cefalea. Disartria, ataxia, dismetría. Nauseas y vómitos.
Fase anestésica o de estupor y coma. Tasa de alcoholemia: 3 g/L. Lenguaje incoherente. Disminución marcada del nivel de conciencia (obnubilación y coma) y del tono muscular. Incontinencia de esfínteres. Dificultad respiratoria.
Fase bulbar o de muerte. Tasa de alcoholemia: 5 g/L. Shock cardiovascular. Inhibición del centro respiratorio. Parada cardio-respiratoria y muerte.
Se han dado casos de superar el 5 g/L, en Bulgaria un conductor fue detenido con 9.3 g/L en una ruta, mientras que en Argentina, el actor Marcelo de Bellis fue encontrado con 5.13, la masa muscular influye en la cantidad máxima y el impedimento de la muerte.
Entonces... ¿CUÁNTO PUEDO TOMAR?
Si tenemos en cuenta la normativa, y la propia salud y seguridad, vamos a relacionar el consumo de vino con la tasa de alcoholemia en sangre.
Se estima que alrededor del 60% de nuestro peso lo constituye el agua, por lo que una persona de 80 kg estará formada al menos por 48-50 lts de agua. En líneas anteriores decíamos que una vez absorbido el alcohol se va a distribuir regularmente, por medio de la sangre, por toda el agua corporal. Si bebemos el vino en ayunas, todo el alcohol que contiene éste será absorbido en una hora como máximo. Por el contrario, si tomamos el vino comiendo, la absorción será más lenta y el organismo lo irá degradando con más facilidad, con lo que el nivel de alcohol en sangre (tasa de alcoholemia) será más bajo. Siempre es recomendable tomar el vino acompañado de alimentos o una buena comida; además del placer gastronómico, el nivel de alcohol en sangre siempre será más bajo.
ALCOHOLEMIA: Gr. de alcohol tomado / litros de agua (60% del peso del individuo)
Valga el siguiente ejemplo para entenderlo mejor. Supongamos una persona de 80 kg de peso, que ha tomado 400 cc de vino en ayunas de 12 grados (% de alcohol en volumen):
A- Calculamos el CEO para esta persona: CEO: 100 mg/80 kg/hora
Según esta ecuación la degradación de esta persona será de OCHO GRAMOS POR HORA (de alcohol puro) CEO: 8 gr/hora.
B- Calculamos los gramos de alcohol puro que tienen 400 cc de vino: 400 cc x 12% (grado) x 0.8 (Densidad del alcohol): 38,4 gramos
C- Calculo del tiempo de degradación:
Simplemente dividimos los gramos de alcohol entre el valor CEO del individuo: 38,4 / 8 = 4,8 horas
Esto significa que este individuo tardará prácticamente 5 horas desde que terminó de beber el vino (siempre que no hubiese bebido más alcohol después) en eliminar el alcohol de su cuerpo. Estos sencillos cálculos pueden ser tenidos en cuenta a la hora de tener que conducir después de haber tomado bebidas alcohólicas, aunque tampoco tienen una fiabilidad matemática, ya que la el valor CEO puede variar de unas personas a otras por diversos factores (estado de salud, forma física, causas genéticas,...)
Seguimos con la persona de ejemplo anterior, que pesa 80 kg., y toma 400 cc de vino de 12%. En el apartado B, habíamos deducido que había ingerido 38,4 gramos de alcohol. Al tener un peso de 80 kg, este individuo tendrá 48 litros de agua en su organismo. El cálculo es sencillo:
ALCOHOLEMIA: 38,4 / 48 = 0,8 gr/ litro
La tasa de alcohol en sangre guarda una relación constante con la del aire espirado de los pulmones. De ahí el fundamento del algunos alcoholímetros empleados por los inspectores de tránsito.
Este nivel de alcoholemia se dará al tomar esa cantidad de vino en ayunas. Si esa misma cantidad de vino se tomase comiendo, el nivel de alcoholemia será bastante más bajo, ya que tardará entre 1 y 3 horas en pasar a la sangre y durante ese tiempo ya estarán funcionando los mecanismos de degradación que habrán eliminado parte de alcohol. Pero según decíamos anteriormente, y sin ánimo de ser reiterativos, no pueden establecerse reglas ni parámetros fijos. Siempre es necesario apelar a la razón y a la moderación, y con más motivo si hemos de ponernos al volante.
El gráfico mostrado muestra la concentración de alcohol en sangre tomada cada 20 minutos durante aproximadamente 5 horas luego de haber comenzado la ingesta.
Durante el proceso de absorción (indicado en rojo) el sujeto estaba ingiriendo bebida por lo que las medidas son elevadas producto del alcohol en la boca, garganta y esófago.
En la zona verde se muestran los valores válidos de concentración, que son aquellos en los que ya el sujeto no tiene alcohol en la boca, garganta y esófago y todo el alcohol detectado por el instrumento se encuentra directamente en relación con la concentración de alcohol en sangre.
Es importante notar que el primer valor en el cuadro verde es de 81mg % lo que esta levemente por encima de lo permitido y para cuyo valor el sujeto experimenta claros mareos y cierta dificultad al caminar.
En el gráfico también se aprecia el tiempo necesario para eliminar por completo el alcohol del torrente sanguíneo. Para las personas que poseen libreta profesional la ley establece que el límite es cero, por lo que viendo estos resultados está claro que esa persona no podrá ingerir bebidas alcohólicas varias horas antes de conducir.
Es importante entender que existe una relación directa entre la cantidad de alcohol ingerido y la concentración en sangre, aunque es relativa pues depende de factores como: la masa corporal, la comida ingerida con anterioridad o en el momento, si es hombre o mujer, la cantidad de grasa corporal, la velocidad con que se beba, etc.
Consejos
Beber lento (para dar tiempo al cuerpo de ir degradando el alcohol y haya menos en la sangre, una UB por hora será lo recomendable)
Hay que tener en cuenta que el alcohol se metaboliza o elimina a una velocidad de 0,1 gramos de alcohol por hora, por cada kilo de peso. Si pesas 80 kilos, el alcohol se elimina a una velocidad de 8 gramos por hora.
Por ejemplo:
SI TOMAS CERVEZA, COMO MÁXIMO UNA EN UNA HORA.
SI TOMAS WHISKY, COMO MÁXIMO UNO EN 2 HORAS SOBRE TODO SI NO ES DURANTE LA COMIDA.
Acompañarlo de una comida (para reducir la velocidad de absorción y reducir pico de concentración)
Si están levemente mareados no conduzcan o esperen a que los efectos desaparezcan
Si recién tomaron, háganle saber al oficial antes que realice el ensayo.
En caso de que les dé positivo y están seguros de no haber tomado exijan el hacer un examen de sangre que les servirá de prueba en caso de llegar a instancias legales.
MITOS
Existen con frecuencia mitos y creencias con relación al alcohol y la conducción de vehículos que nada tiene que ver con la realidad.
Otros son mitos para pasar las pruebas de espirometría.
Pero lo cierto, es que nada de todo esto funciona. Por eso aquí va una selección de los falsos mitos más populares en esta materia
Mito "No hay peligro si estoy por debajo del límite legal" Totalmente falso. De hecho con niveles de 0.15-0.2 gr/litro de alcohol en sangre ya empieza a observarse deterioro de la función psicomotora, y existe un mayor riesgo de accidente. Esto es especialmente manifiesto en los conductores noveles y no experimentados, así como entre aquellos que no beben de manera habitual.
Mito "Dos personas que beben lo mismo tendrán la misma concentración en sangre" Falso. La concentración de alcohol en sangre depende directamente de la cantidad de alcohol consumida: a mayor cantidad de alcohol consumida mayor cantidad de alcohol en sangre. Sin embargo, el nivel de alcohol en sangre se ve influenciado por el peso y el sexo del individuo. De hecho, las personas de mayor peso (y en especial dependiendo de la grasa que tengan) y los varones presentan menores niveles de alcohol en sangre. La alcoholemia puede calcularse a partir de la fórmula siguiente: Alcoholemia = Gramos de alcohol ingerido/Peso en Kg x (0.7 hombre y 0.6 mujer).
Mito "El alcohol consumido con la comida no se absorbe" Falso. El beber alcohol con las comidas hace que se retrase la absorción del alcohol aunque al final éste se acaba absorbiendo. Por el contrario, el ingerir alcohol con el estómago vacío favorece que el alcohol se absorba más rápidamente (y consecuentemente, sus efectos se inicien antes).
Mito "¡Yo nunca daré positivo!"
Muchas personas por su trabajo necesitan 'alternar con sus clientes'. Ellos piensan que el tomar un aperitivo, luego el vino con la comida, la copa después de comer, etc., no les va a afectar ni les va hacer que den positivo en un control porque están acostumbrados a beber y además porque beben poca cantidad y a lo largo del tiempo. Esto es falso. El hígado metaboliza unos 7-10 gramos de alcohol por hora (el equivalente a 0.1-0.15 gr/litro de alcohol en sangre), y por lo tanto es incapaz de metabolizar tan rápidamente como el individuo cree todo el alcohol que consume, por lo que al final su nivel de alcohol en sangre es mucho mayor de lo que él cree, y el alcohol le ha afectado mucho más de lo que a él le hubiese gustado.
Mito "¡Una siestita, y como nuevo!"
Hay algunas personas que creen que por dormir un poco ya tienen restablecidas sus funciones psicomotoras. Nada más lejos de la realidad, ya que los efectos del alcohol están en relación directa con los niveles de alcohol en sangre, y ni el café, o el té, o darse una ducha, o dormir un poco son capaces de alterar los niveles de alcohol en sangre. Ello no quiere decir que puedan servir para contrarrestar muy parcialmente algunos de los efectos del alcohol durante cierto tiempo.
Mito "Y a la mañana siguiente, ¡positivo!"
Esto comienza a ser más frecuente cuando el consumo de alcohol se concentra durante los fines de semana. Es conocido que algunos individuos consumen unas grandes cantidades de alcohol cuando salen por la noche durante el fin de semana. En estos casos puede ocurrir que incluso después de haber dormido ocho horas, los niveles de alcohol en sangre sean todavía superiores al límite legal. Máxime, cuando algunos individuos para contrarrestar los efectos de la resaca comienzan el nuevo día bebiendo alcohol. Por ejemplo, una persona con una alcoholemia de 1.8 gr/litro puede necesitar entre 6 y 10 horas para que la alcoholemia le dé 'negativo' (menos de 80 mg/100 ml).
Mito . La mezcla de diferentes tragos hace que uno se embriague más rápido. Falso. Lo único que importa es la cantidad y velocidad con que se ingiere el alcohol.
Mito . Tomar café ayudará a una persona embriagada a recuperar la sobriedad pues el alcohol debe metabolizarse dentro del organismo. Falso. Solamente el tiempo logrará este efecto. Porque el alcohol se oxida y se elimina de nuestro cuerpo a una velocidad uniforme, así que sólo el paso del tiempo nos vuelve sobrios. El alcohol que contiene una copa tarda aproximadamente una hora y media en desaparecer totalmente de nuestro cuerpo, por tanto, si nos tomamos 4 copas no deberíamos conducir en 6 horas. Lo Único, que como la cafeína es un estimulante y el alcohol un depresor, una taza de café fuerte puede ayudar a mantener despierto a un sujeto alcoholizado, pero no a ‘quitarle la borrachera’.
Mito . Hombres y mujeres del mismo peso y estatura pueden beber alcohol en cantidades iguales. Falso. La distribución superficial de grase en el organismo y la baja presencia de la enzima llamada alcohol hidrogenasa hace que, en general, las mujeres puedan beber menos alcohol que los hombres.
Mito . Entre más años se lleve bebiendo, más se demora la persona en embriagarse. Falso. Debido al fenómeno de tolerancia esto es cierto en la primera fase del proceso de alcoholización; pero en la segunda fase ocurre lo contrario.
Mito . Todo el alcohol ingerido se elimina a través de la orina y el sudor. Falso. Sólo un porcentaje muy pequeño (10%) se elimina de esta manera, el resto es metabolizado por el hígado y convertido en azúcar.
Mito . Beber cerveza o vino es menos problemático que beber alcoholes. Falso. Como se señaló anteriormente, alcohol es alcohol: las bebidas mencionadas destilados contienen cantidades variables de alcohol.
Mito . El alcohol genera violencia y criminalidad. Falso. El alcohol por si mismo no ‘genera’ esos fenómenos, aún cuando si está correlacionado con ellos. Al tener un efecto deshinibitorio, quizá se “anime” a cosas que sobrio no lo haría.
Mito . Los alcoholes de mala calidad son más embriagantes que los de buena calidad. Falso. Pero usted sí puede tener muchos problemas colaterales relacionados por consumir licor adulterado adquiridos en sitios de dudosa procedencia.
Mito . El alcohol facilita las relacione sexuales.
Verdad. Solo en muy pequeñas cantidades puede ayudar a alguien tímido; pero en general, por ser un depresor del SNC (Sistema Nervioso Central), el consumo en exceso de alcohol inhibe la respuesta sexual.
Mito . El alcohol ayuda a olvidar los problemas. Falso. Ciertamente, no! El alcohol hace que alguien con muchas dificultades tenga cada vez más dificultades€¦
Mito . El alcohol facilita el diálogo.
Verdad. Algunas personas muy tímidas pueden sentirse relajadas con algo de alcohol. Sin embargo, en la medida en que aumenta la cantidad de alcohol ingerido, las posibilidades de comunicación disminuyen.
Mito .Al combinar cerveza, vino y licor te pone más ebrio que si tomas solamente de una de estas tres FalsoYa lo creo! No porque cambies de sabores te vas a poner más borracho, lo que determina tu estado de ebriedad es el contenido de alcohol en la sangre.
Mito . Un baño con agua fría y una taza de café te ayuda a ponerte sobrio Falso Nunca pasa. Nada te puede poner sobrio más que el tiempo. Con el agua obtenemos un borracho limpio y tomando el café solamente eres un borracho bien despierto.
Mito .Si comes cuando bebes te emborrachas menos.
Es un mito a medias. Lo único cierto es que el que come con alcohol tarda más tiempo en apreciar sus efectos que el que se lo toma sin haber ingerido ningún alimento, que apreciará sus consecuencias de forma casi inmediata.
Mito . El grano de café en la boca para pasar el test de alcoholemia Falso No es efectivo porque el grano absorbe el alcohol que se encuentra en la saliva, mientras que el alcoholímetro de los agentes mide el alcohol que está en los pulmones.
Mito . Bajar del vehículo y ponerse a correr.
El ejercicio físico aumenta la velocidad de metabolización del alcohol, pero esto no se aprecia hasta pasadas al menos dos horas.
Es bueno hacer ejercicio porque se mueve el corazón, la sangre y orinas más, una de las vías de expulsión del alcohol.
Mito . Tomar Almax. Falso Este medicamento es un protector de la mucosa gástrica. Evita que algunas sustancias se absorban por el estómago y al igual que ocurre cuando se bebe y a la vez se come algo, retarda los efectos de la bebida. Pero volvemos a lo mismo. Los alcoholímetros miden el alcohol que se encuentra en los pulmones.
Mito . Masticar chicle. Falso Al producir saliva se ralentiza el proceso que permite que el alcohol pase a los pulmones, pero en una cantidad tan mínima que no altera en nada la medición del alcoholímetro.
Mito . Ingerir aceite. Falso Retarda la absorción del alcohol, pero no altera la medición que se hace de los pulmones. Tiene efectos laxantes a las dos horas de tomarse unas cucharadas.
Mito . Beber agua. Falso No tiene fundamento, porque no ayuda a diluir el alcohol. Bebiendo agua sólo conseguiríamos tener ganas de ir al baño y que la borrachera se nos pasase antes.
Mito . Comer hierba. Falso Es sólo un laxante. No tiene valor alguno.
Mito . Pasta de dientes. Falso Tampoco tiene ninguna utilidad.
Mito . Vomitar. Falso Lo único que se consigue es eliminar el alcohol del estómago, pero no el que está en los pulmones.
Mito . El alcohol con azúcar emborracha más. Falso El azúcar no altera el metabolismo del alcohol.
Mito . Beber con una pajita es más embriagador. Falso No es cierto. Sólo que con una pajita se ingiere el alcohol más rápidamente que sorbo a sorbo de tal manera que los efectos de la bebida se aprecian antes.
Mito . La gente grande metaboliza mejor el alcohol
Verdad. Es cierto que la gente de mayor tamaño metaboliza mejor el alcohol por lo general, pero no hay que olvidar que cada cuerpo es un mundo y por tanto, esto también depende del tipo de metabolismo de cada uno. No por pesar 120 kg vas a poder conducir antes que una persona de 70 kg. En relación a esto, existe otro falso mito y es que los hombres metabolizan mejor el alcohol que las mujeres.
Mito . Poner un trozo de metal en la boca Falso. Este mito ha cobrado mayor relevancia desde que el legendario jugador de rugby JPR Williams diese positivo en un control de alcoholemia pese a haberse metido un penique debajo de la lengua. Este mito no tiene ningún tipo de explicación científica, es simplemente una tontería.
Mito . Contener la respiración antes de realizar el test de alcoholemia Falso. Con esto justo se consigue el efecto contrario. Al aguantar la respiración la concentración de alcohol en el aire de los pulmones aumenta, porque el aire no se renueva y el sistema circulatorio continúa eliminando las sustancias de desecho.
Mito . Hiperventilar antes del test
Verdad a medias. Es cierto que al hiperventilar renovamos con una mayor frecuencia el aire de los pulmones, pero sigue existiendo una cierta concentración de alcohol, por lo que al hacer el test daríamos una concentración menor de la real. Pero tampoco hay que olvidar que antes de hacer el test la policía suele hablar contigo y tú tratas de presentar cierta normalidad, por lo que no tienes la posibilidad de hiperventilar.
Mito . Utilizar un espray bucal antes del test Falso. Echarnos espray para tener buen aliento antes de realizar el test no sirve de nada, quizás para dejar el alcoholímetro con refrescante olor a menta, pero para nada más.
Mito Eructar Falso. Es cierto que al eructar eliminamos ciertos gases del estómago (entre los que estará el alcohol), pero la cantidad eliminada es ridícula. Para que fuese eficaz tendríamos que eructar infinitas veces!
Mito Chocolate
Con respecto al mito del chocolate: las comidas con alto contenido graso ocasionan un proceso de digestión más lento lo que hace que la dilución del alcohol en la sangre se dilate en el tiempo bajando el pico máximo de alcohol registrado.
Alcoholímetro virtual aquí:
Ley Nº 18.191
TRÁNSITO Y SEGURIDAD VIAL EN EL TERRITORIO NACIONAL
Artículo 45.- Todo conductor estará inhabilitado para conducir vehículos de cualquier tipo que se desplacen por la vía pública, cuando la concentración de alcohol, al momento de conducir el vehículo, sea superior a la permitida.
El Poder Ejecutivo reducirá en forma gradual y en un período no mayor de tres años, la concentración de alcohol en sangre permitida del 0,8 gramos (ocho decigramos) actual a 0,3 gramos (tres decigramos) de alcohol por litro de sangre o su equivalente en términos de. Artículo 46.- A partir de la presente ley, los funcionarios del Ministerio del Interior, de la Dirección Nacional de Transporte del Ministerio de Transporte y Obras Públicas y de las Intendencias Municipales, en el ámbito de sus competencias, especialmente habilitados y capacitados a tal fin, podrán controlar en cualquier persona que conduzca un vehículo en zonas urbanas, suburbanas o rurales del territorio nacional, la eventual presencia y concentración de alcohol u otras drogas psicotrópicas en su organismo, a través de procedimientos de u otros métodos expresamente establecidos por las autoridades competentes, los que podrán ser ratificados a través de exámenes de sangre, orina u otros análisis clínicos o preclínicos.
Al conductor que se le compruebe que conducía contraviniendo los límites indicados en la presente ley, se le retendrá la licencia de conducir y se le aplicarán las siguientes sanciones:
A) En caso de tratarse de una primera infracción, una suspensión de dicha habilitación para conducir de entre seis meses y un año.
B) En caso de reincidencia, se extenderá dicha sanción hasta el término de dos años.
C) En caso de nueva reincidencia, se podrá cancelar la licencia de conducir del infractor.
La autoridad competente reglamentará el procedimiento de rehabilitación.
Al conductor que se rehusare a los exámenes antes referidos:
A) Se le retendrá la licencia de conducir.
B) En virtud de su negativa, se le podrá aplicar una multa de hasta 100 UR (cien unidades reajustables).
C) La negativa constituirá presunción de culpabilidad.
D) La autoridad competente aplicará una sanción que implicará la inhabilitación para conducir entre seis meses y un año de cometida la primera infracción y, en caso de reincidencia, la misma se extenderá hasta un máximo de dos años.
La autoridad competente establecerá los protocolos de intervención médica para la extracción y conservación de muestras hemáticas, la realización de los análisis de orina o clínicos y la capacitación técnica del personal inspectivo, determinando también en dichos protocolos, los casos en que un conductor no pueda ser sometido al procedimiento de.
La inobservancia de los requisitos establecidos determinará que la prueba sea nula.
Lo dispuesto en los literales A), B), C) y D) del presente artículo es sin perjuicio de las acciones que acuerdan las leyes penales y civiles a los particulares. Artículo 47.- Los conductores de vehículos destinados al transporte de pasajeros, en cualquier modalidad, incluidos los vehículos de transporte de escolares, los de taxímetros, remixes y ambulancias, y de vehículos destinados al transporte de carga aptos para una carga útil de más de 3.500 kilogramos, así**** como los que transporten mercancías peligrosas, incurrirán en infracción si presentan alcohol en sangre.
La autoridad competente reglamentará la presente disposición, estableciendo que el í****ndice de alcohol en sangre podrá alcanzar un guarismo determinado (medido en decigramos por litro de sangre), cuando se trate de porcentajes de alcohol etílico originados en procesos metabólicos, endócrinos o por otras enfermedades que puedan arrojar similar resultado en los controles. Artículo 48.-Cuando ocurran accidentes de tránsito con víctimas personales -lesionados o fallecidos- deberá someterse a los involucrados, peatones o conductores de vehículos, a los exámenes que permitan determinar el grado de eventual intoxicación alcohólica o de otras drogas, previa autorización del médico interviniente. Los funcionarios públicos intervinientes en el caso incurrirán en falta grave en caso de omitir la realización de los exámenes antes referidos. Artículo 49.- Cuando un conductor o peatón deba someterse, de conformidad con la disposición anterior, a un análisis de sangre para determinar la concentración de alcohol en su organismo, la correspondiente extracción sólo podrá realizarse por médico, enfermero u otro técnico habilitado y en condiciones sanitarias acordes con las pautas establecidas por la autoridad competente con el asesoramiento del Ministerio de Salud Pública. Artículo 50.- A solicitud del conductor de un vehículo que ha sido sometido a los exámenes aludidos en las disposiciones precedentes, el funcionario actuante deberá extenderle un recaudo en el cual deberá constar fecha, hora y lugar en que se realiza la prueba y sus resultados claramente consignados. Artículo 51.- La persona que sea sometida a exámenes de, sangre u orina, en los términos establecidos precedentemente, podrá solicitar inmediatamente de las autoridades competentes del Ministerio de Salud Pública que uno de los técnicos habilitados a esos efectos realice otros exámenes que permitan ratificar o rectificar los resultados de aquellos. Artículo 52.- La autoridad competente reglamentará todo lo referido al procedimiento de realización de pruebas o análisis previstos por los artículos precedentes, con el asesoramiento técnico del caso.
juaaaa! si, los mitos son algo fantástico, capaz que es otro decubrimiento que pasó desapercibido, el alcohol activa la imaginación en forma sorprendente!!!